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PRINCIPIOS GENERALES DE LA CATA

Condiciones del catador

Potencialmente, todas las personas tienen capacidad para catar. Nadie nace sabiendo hacerlo, aunque es necesario entrenar, afinar los sentidos y aprender una sencilla técnica.

El catador debe estar relajado, tranquilo y concentrado.

El mejor horario para catar es por la mañana -una o dos horas antes de la comida- o por la tarde una vez realizada la digestión. Es mejor catar con un poco de hambre.

Una cata para principiantes no debe superar la hora y media de duración y el número de muestras catadas debe ser entre 8 y 10.

La sala de cata

Ruidos
Evitar un nivel alto de ruidos de fondo para que el catador se concentre.

Temperatura ambiente
Cercana a los 20 ºC. No es conveniente que baje de 18 ºC ni que supere los 22 ºC.

Temperatura del vino
Blancos jóvenes: fríos, entre 8 y 10 ºC.
Blancos con crianza: 10-12 ºC.
Tintos jóvenes: 14-16 ºC.
Tintos viejos: 16-18 ºC.

Iluminación
Son adecuadas las velas, lámparas de filamento y halógenas. No sirven las fluorescentes.
Humedad relativa del aire: entre el 60 y 70%.

El color de la sala
El color dominante en la sala de cata tiene influencia sobre nuestras percepciones y pueden influir en el resultado final. Hay colores que potencian ciertas características de los vinos.
Rojo . Potencia los sabores azucarados. Beneficia a los tintos muy tánicos y perjudica al tinto elaborado con garnacha.
Verde . Da mayor impresión de acidez. Beneficia a los vinos blancos, menos a los que tienen mayor grado alcohólico, que salen perjudicados.
Azul . Estimula la percepción de sabores amargos. Salen beneficiados los vinos rosados y los dulces y, por contra, perjudica a los cavas y los tintos.
Amarillo . Estimula lo salado. En general, beneficia a los vinos blancos y perjudica a los tintos.

Orden de presentación

Los vinos se ordenan de los más ligeros a los más duros, de los más débiles a los más alcohólicos, de los más secos a los más dulces. En general se prueban primero los blancos y después los tintos, primero los jóvenes y después los viejos. Si hay algún vino dulce, se dejará para el final.

Uso de alimentos

Sólo se pueden comer alimentos neutros: pan, colines, galletas no saladas…

La copa de cata o catavinos

Es el elemento más importante que utiliza el catador. Debe ser de cristal fino, incoloro, transparente y liso. La copa se cogerá solamente por el pie para no calentar el vino y no dejar huellas que enturbien la visión del vino.

Fuente: fundarco.org


Consejos de consumo para vinos espumantes

•  Las botellas han de guardarse acostadas para que el corcho esté en contacto con el vino.

•  Se debe enfriar despacio, en el frigorífico o, mejor aún, en un cubo con agua y hielo media hora antes de su consumo. Nunca en congelador.

•  La manera francesa elegante de descorchar es con un sable, pero la manera más fácil es, tras quitar el alambre, tomar el corcho con la mano izquierda y girar la botella lentamente con la derecha.

•  La temperatura de servicio debe estar entre los 7 y 10°, no más fria, porque se pierden aroma y sabor, ni más caliente porque la espuma desaparece, al igual que el aroma. A menor temperatura que la recomendada el frío produce un efecto anestésico en las papilas gustativas, que interfieren disfrutar plenamente de sus sensaciones y, con esta actitud, cometemos un grave error, porque también estos vinos se han elaborado para mostrar todas sus virtudes en plenitud. En caso que fuese necesario bajar la temperatura, en ningún caso se deberá usar el frezzer y lo recomendable es utilizar el balde destinado a enfriar botellas con el agregado de hielo, hasta lograr la temperatura deseada.

•  La copa de servicio por excelencia es la llamada “flauta”, que ayuda a mantener las burbujas y a preservar los aromas.

•  Para servirlo, mantener la boca de la botella cerca de la copa ligeramente inclinada y no llenar más de 2/3 para así poder apreciar el bouquet.


Cómo consumir vinos tintos y blancos


Servir el vino a la temperatura adecuada te permitirá desplegar todo su
encanto, básicamente es conveniente saber que el vino blanco necesita estar
lo suficientemente frío como para que resulte refrescante y el tinto debe
servirse a una temperatura ligeramente más alta. De todas maneras, durante
un verano caluroso, seguro resultará más agradable degustar un vino a menor
temperatura que la de una fría noche de invierno.

Por eso no dudes, ni tengas verguenza, en pedir que se te enfríe un vino
tinto, si por omisión del lugar donde te encuentres o por descuido tu vino
está “caliente” y vos pedís que se te enfríe, tu sugerencia va a ser bien
aceptada. No pidas hielo para colocarlo dentro de la copa del vino. Pedí una
frapera o cubitera y colocá dentro la botella hasta que el vino logre la
temperatura que deseabas.